Siempre existirá alguien que te quiera por ser quien realmente eres.

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Cuando estaba en el bachillerato había un grupo de personas que se la pasaba criticándome por mi forma de vestir, de hablar, o por algunos aspectos físicos, fue tanto el tiempo que me acosaron que sin darme cuenta comencé a sentirme más insegura de lo que ya de por si era, no fue tanto como para deprimirme, pero si dañaron mucho mi amor propio y la imagen que tenía de mí.

Con eso en mente comencé a comportarme como si siempre tuviera que dar un plus, como algo adicional para compensar aquellas cosas que parecían ser desagradables de mi por naturaleza, nunca me importo demasiado quedar bien con los demás, pero durante esa época existía en mi una constante de ser demasiado condescendiente con las personas que me rodeaban, no me consideraba ni bella ni fea, pero eso era un problema, porque creía que había chicos que estaban definitivamente fuera de mis posibilidades, y si en algún momento estaba con alguno que considerará superior a mi le permitía ciertos excesos que estaban mal.

De esa manera fui generando una forma toxica de llevar mis relaciones, una manera de ser que de alguna forma incitaba a mis novios a comportarse como unos auténticos idiotas conmigo y yo siempre dejaba pasar esos insultos o esas faltas de atenciones como si fuera algo normal, como si no mereciera más, como si debiera estar agradecida con ellos por no dejarme sola, por soportar el mal trago de estar con alguien incompleta, rota o carente de atractivo como yo lo era.

Pero de alguna manera la razón no me había abandonado por completo, así que decidí visitar a una psicóloga que me ayudo a identificar mi problema, me puso los pies sobre la tierra, porque los míos estaban tres metros por debajo, aquella terapia me ayudo a aceptarme tal cual era, a reconocer mis reales ausencias o carencias y sobre todo a reconocer también mis virtudes y después de muchos años de no haberlo hecho me volví a considerar bella.

 

En realidad, fue un cambio casi mágico, porque en cuanto mi precepción propia cambio las personas reaccionaron igual, dándome un trato más digno, mas amable y más cariñoso, incluso aquellas que estaban acostumbradas a mirarme hacia abajo poco a poco fueron tratándome más como una igual hasta que después de un tiempo me costaba recordar y aceptar que aquellas personas me infravaloraron tanto en algún tiempo.

Es impresionante el cambio que tiene tu vida con respecto a como te percibes a ti mismo, y no se trata de engañarte o creerte más de lo que eres, porque con lo que eres siempre es suficiente, y en el amor también las cosas cambiaron mucho para bien, comprendí que siempre habrá alguien encantado de lidiar con todas tus rarezas, que siempre existirá alguien que te quiera por ser quien eres, solo necesitas esperarlo.

Autor: Chivy