Toma años construir la confianza, y solo unos pocos segundos destruirla.

0
1185

Es una lastima que todo lo que vivimos terminó convirtiéndose solo en más recuerdos del pasado, es una lastima que a pesar de haber compartido tanto, de haber superado tantas cosas juntos todo tenga que terminar, simplemente porque me he dado cuenta de que me has mentido tantas veces que ahora soy incapaz de distinguir lo verdadero de aquello que inventaste, me siento atrapada en un torbellino de sentimientos encontrados, y lo más conveniente o sencillo es invalidarlo todo por completo.

Me haría daño creer que me quisiste, aunque fuera solo en alguna etapa de nuestra historia, me haría daño creer que me mentiste solo en algunas cosas, pero que nunca lo hiciste sobre aquello que importaba, me haría daño porque trataría de perdonarte y terminaría haciéndolo, y yo no merezco alguien que me mienta cuando cree que es conveniente.

Dicen que la verdad duele, pero a mi eso no me importa, a mi me gusta que me hablen de frente, que me digan la verdad y ya juzgaré yo si en verdad duele o no, siempre es mejor decir las cosas y afrontar los problemas juntos, que ocultar las cosas y dar una falsa sensación de bienestar, nada de malo tiene equivocarse, y no es extraño que con el tiempo surjan problemas o diferencias, porque es en base a como se superan estas pruebas donde se mide la afinidad real y la capacidad de la relación para llevarla a un punto más importante.

Pero tu me mentiste en tantas cosas que me lastimaste como nunca nadie lo había hecho, tus mentiras si que duelen, porque duele ver como a pesar de toda la confianza que te tenia no fuiste capaz de confiar en mí, duele pensar que me crees tan débil como para no poder lidiar con algún problema o diferencia, duele saberme tan tonta como para no darme cuenta hasta ese día que me estuviste mintiendo todo este tiempo, duele darse cuenta de que la persona en quien más confiabas termino apuñalándote por la espalda.

Es por eso que me fui, porque decidí aceptar que lo nuestro fue una farsa que controlaste a tu antojo, que nada fue real, que fui una marioneta que bailo para ti hasta aquel día en que te descubrí, es por eso que no quiero volver a saber de ti, y de momento no quiero saber nada de nadie, es verdad que me he vuelto algo fría y desconfiada, ¿pero que se puede esperar de alguien a quien le han traicionado de la manera en que lo hiciste?

Ya no quiero besar tus labios con sabor a falsas promesas, ya no quiero tocar más manos que luego me soltarán, pero a pesar de todo soy capaz de enamorarme de nuevo, solo que ahora me cuesta mucho más.

Autor: Chivy