Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar.

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Me gustan las tardes lluviosas, me gusta caminar bajo la lluvia, porque así nadie puede darse cuenta de que estoy llorando, solamente en esos días puedo darle rienda suelta a mi adolorido corazón que clama desde lo más profundo de mi ser, siento un dolor en el pecho y un nudo en mi garganta, y recuerdo como era antes de conocerle, recuerdo como en ese entonces solía sonreír, recuerdo lo despreocupada que era de la vida y también recuerdo que creía que él me haría la mujer más feliz del mundo.

Si bien es cierto que he tenido mis momentos felices a su lado, la verdad es que he pagado con sangre cada segundo que me hizo sentir felicidad, y no puedo evitar cuestionarme si esto que hay entre nosotros es amor de verdad, porque había escuchado que el amor duele, pero siento que esto es una exageración, y es que en verdad creo que antes era más feliz de lo que ahora soy, y sin embargo, no me siento capaz de dejarle, no siento la fuerza ni el carácter suficientes como para pararme y decir “ya basta, me voy”, porque tengo miedo de que el sea mi verdadero amor, y que si le dejo ya no sea capaz de volver a enamorarme nuevamente, siento miedo de no poder volver a sentir el calor del sol.

Aunque por otro lado no quiero seguir viviendo así, y he perdido las esperanzas de que él cambiará, me he resignado y ahora se que si algún cambio llega a nuestra relación este tendría que venir de mí, menudo lio en el que me he metido, y todo por quererme enamorar, todo por soñar con fuerzas que estaban más allá de mi comprensión, ahora me siento como el ratón que ha caído en la ratonera, que ya no quiere queso si no salir de ahí, de la misma manera yo quisiera simplemente poder volver a mi pasado, donde no concia nada del amor, donde aún soñaba con que las cosas serian perfectas cuando encontrara a la persona indicada, pero no había nadie que me llamara realmente la atención.

Los sueños que permanecen en la mente siempre son hermosos y perfectos, ahí no puede venir nadie de afuera y corromperlos, no puede llegar la realidad y golpearte en la cabeza y terminar convirtiendo aquel sueño en una pesadilla de la cual ya no sabes como escapar, y mientras todas estas ideas pasan por mi mente sigo sintiendo las gotas de lluvia caer sobre mí, recordándome que estoy en el limite de lo que puedo soportar, recordándome la cantidad enorme de gotas de lluvia que han escapado de mis ojos, con las cuales bien podría bañar una cuidad entera, y como si alguien estuviera escuchando mis pensamientos una chica llega y me toma del hombro y me dice “Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar”.

En ese momento siento una enorme pena que me embarga por dentro, alguien fue capaz de ver a través de mi camuflaje natural, alguien pudo incluso ver las dudas que albergaba mi corazón, y decido entonces tomarlo como una señal, quizás sea lo más absurdo que nunca antes había hecho, pero al mismo tiempo, alguien respondió a la pregunta que me venía haciendo desde ya hace un tiempo atrás sin poderme contestar, y en el fondo siento que es verdad, siento que me equivoque de persona, que este hombre que me ha hecho derramar tanta lluvia de sal no merece mis emociones ni mis penas, siento que el verdadero amor no sería capaz de hacerte llorar, siento que no sería capaz de soportar el sufrimiento de aquel ser tan amado.

Así que tomaré el rumbo de mi destino en mis manos, y pondré fin a esta historia que había confundido con amor, le pondré fin para poder buscar una que sea verdadera, una que me regale más sonrisas y felicidad que lagrimas y tristeza, una relación de la que no me sienta tentada todos los días a escapar.

Sunky