En la vida hay problemas, tú fuiste el más grande de los míos y por fin te superé.

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No es necesario que te diga lo importante que fuiste en mi vida, tampoco es necesario que trates de convencerme que yo fui igualmente importante en la tuya, esas cosas no se dicen, simplemente se demuestran, y ambos demostramos lo que sentíamos por el otro, eso creo que a los dos nos quedo completamente claro, no tengo objeciones de hablar contigo como lo deseas, pero te pido que no me hagas perder mi tiempo, no quiero que nos veamos para que intentes contarme un puñado nuevo de mentiras.

Las cosas son como son aunque no nos gusten, y en el camino que recorrimos juntos ambos pudimos conocernos lo suficiente como para saber que clase de personas somos, pudimos dejarnos bien claro la prioridad que le dábamos el uno al otro y cabe mencionar que me entendí bien que estaba incluso por debajo de tus amigos, también aprendimos que teníamos cosas buenas y malas, yo me equivoque también en algunas ocasiones y lo acepto, pero tu nunca quisiste admitir tus faltas, incluso ahora que vienes tratando de portarte como un hombre nuevo y diferente eres incapaz de reconocer tus errores y mucho menos disculparte por todo el daño que me hiciste.

No me agrada para nada ese tono que tienes al hablarme como si nada hubiera pasado, como si de alguna manera me dijeras “estoy dispuesto de hacerme de la vista gorda a todo lo que ha pasado”, si realmente la persona más perjudicada fui yo, así como el sol no puede taparse con un dedo no voy a decirte que fue fácil superar tu amor, porque yo te amaba con toda el alma a pesar de que tu quizás nunca lo intentaste en serio, mis recuerdos a tu lado están bañados con lagrimas de sangre y especialmente la etapa final en la que decidiste abandonarme, pero lo que realmente me costo más trabajo fue aceptar que habías sido un error por completo, que los pocos momentos buenos fueran tan escasos que fueran fácilmente opacados por todos los malos ratos que viví a tu lado.

Quizás sea cierto que aprendiste a darme el valor correcto que me merezco y que ahora estas arrepentido de no haberme tratado bien, pero yo también aprendí a verte como realmente eras, y siendo objetiva no encuentro razones para desear volver a tu lado, lo más difícil ya ha pasado, y cuando llore por ti nunca respondiste a mi llamado, ahora me cuesta trabajo imaginarme tan imbécil como para querer volver contigo ya habiéndote superado.

Dices que más vale malo por conocido que bueno por conocer, pero yo no estoy de acuerdo contigo, si hubo un tiempo que me tolere tus malas mañas no fue porque me hubiera acostumbrado a ellas o las terminara considerando normales, prefiero arriesgarme con gente nueva, aunque me equivoque nuevamente porque al menos no será el mismo problema, ¿Por qué habría de repetir un error como tú, cuando puedo cometer errores nuevos?

Autor: Sunky