Para ser feliz hay que dejar de pensar tanto en los demás y pensar más en uno mismo.

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Hay gente que habla sobre el amor como un recurso ilimitado, hablan de el como si el corazón fuera capaz de amar eternamente así nada más, y la verdad es que si bien es cierto que el amor puede llegar a tener la apariencia de ser ilimitado en todos los sentidos, en realidad el amor necesita también de amor para crecer, para retroalimentarse, para hacerse fuerte, pero en cualquier caso el amor nunca será del todo indestructible, ya que puede ser acorazado por fuera, pero por dentro siempre será frágil como un cristal, y una vez que se rompe aunque reúnas todas sus piezas y las intentes pegar, nunca queda igual de bello, ni igual de fuerte, después de una traición el amor nunca vuelve a ser igual.

Por otro lado las personas muchas veces cometemos el error de estar demasiado atentos a la persona que amamos, tanto que nos descuidamos a nosotros mismos, y en el nombre del amor somos capaces de tirarnos al suelo para que la persona que amamos camine sobre nosotros y no se ensucie los zapatos, pero eso es absurdo, ya que el amor no es subordinarse a nadie, el amor es encontrar un igual, es compartirlo todo, lo bueno, lo malo, lo feo, las decisiones, los problemas, las risas, las angustias, los proyectos, los pensamientos y sobre todo los sentimientos, el amor se trata de querer a los demás como se quiere a uno mismo, menos es soberbia, y más es estupidez.

La mayoría tenemos un concepto herrado que nos dice que las personas humildes solo se dedican a servir a los demás, y todos queremos ser humildes, queremos ser buenas personas, y en realidad es hermoso poder servir a otros, ser parte de aquello que motiva su sonrisa, sin embargo, no debemos pensar más en los demás de lo que lo hacemos en nosotros mismos, no debemos buscar más la felicidad de otros si no hemos encontrado la nuestra primero, piensa que las personas que te aman también te quieren ver feliz, y muchas veces no pueden entender lo que necesitas, si tu eres feliz ellos también lo serán, tu felicidad muchas veces puede significar la felicidad de alguien más y sobre todo su tranquilidad.

El secreto esta en mantener un equilibrio entre lo que hacemos por nosotros y los demás, el secreto esta en no pretender ser demasiado bueno, ni malo, y aunque parezca soso y aburrido, lo mejor es siempre estar en el punto medio de la maldad y la bondad, no te pido que te cierres y te conviertas en alguien egoísta ausente del mundo y el sufrimiento de los demás, solo te pido que seas coherente y que entiendas que nadie puede dar lo que no tiene, y para amar a los demás debes amarte a ti primero, para brindarle bienestar a los otros, primero debes de tener bienestar tu mismo, ya que como ejemplo: no puedes darle dinero a nadie si no tienes primero ese dinero en tus bolsillos.

Autor: Sunky