Por amor no tienes que renunciar a nada.

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Me despoje de todo lo que tenía con tal de satisfacer tus demandas, me enamoré de ti con toda mi alma, mi corazón y mi cuerpo, fue por eso que no me importo dejarlo todo para “estar bien a tu lado”, me pediste que cambiara mi forma de vestir, de hablar, que me alejara de mis amigos e incluso de algunos familiares que no te caían bien, y yo pensaba que si a fin de cuentas tu serías mi compañero para toda la vida no tenía nada de malo el alejarme un poco más del mundo, o más bien de aquellos que hasta el día en que te conocí habían sido mi mundo y mi vida, aquellas personas que compartieron momentos buenos y malos conmigo, aquellos que me habían mostrado su fidelidad y su amor incondicional.

Pero no habría de casarme con ninguno de ellos y de manera arrogante, tonta y egoísta les aleje de mi vida a petición tuya, sin haber hecho nada para merecerlo y en la mayoría de los casos sin apenas dar una explicación, creería que lo entenderían, creía que estaba haciendo lo correcto, que merecía una oportunidad para ser feliz contigo y que lo demás no debería importar mucho ya, que todo había quedado en el pasado y que tu serías mi presente y mi futuro, pero no entendía el daño que le estaba haciendo a todas aquellas personas que en su momento me tendieron la mano en mis días difíciles, no me daba cuenta o quizás simplemente no quise ver que les estaba traicionando por alguien que sin argumentos sólidos me había pedido abandonarlos.

Fui una cobarde que no supo defenderse a si misma, que no supo defender a las personas que quería y le querían, me concentre solamente en hacerte feliz y en tratar de ser feliz contigo, pero mi mundo no podías llenarlo solo tú, y mucho menos cuando comenzaste a cambiar tu forma de tratarme, cada vez me hablabas con un tono más alto y grosero, cada vez tus ataques hacia mis gustos, hacia mis ideas y mis sentimientos eran más agudos, fuiste llenándome de heridas este corazón que solo quería amarte, me desangraste por completo, porque me lo quitaste todo, me quitaste a las personas que de seguir a mi lado en ese momento seguramente me hubieran ayudado una vez más, pero esta vez estaba sola, sola como nunca antes lo había estado y sin duda es un milagro de Dios que siga conservando mi cordura y mi auto estima en este momento.

No se en que momento pude creer que aquello que me pedias era normal o bueno, no se en que momento pude ser tan ciega y estúpida para creer que alguien que de verdad te ama querría cambiarte tanto y sobre todo alejarte de las personas que amas, debí darme cuenta antes del error que estaba cometiendo, y ahora he hecho mucho daño a raíz de ese gran error, me hice daño a mi misma, pero lo que me cuesta más trabajo perdonarme fue el apartar a todas esas personas que sin motivos, sin explicaciones aleje de mi lado.

Hoy con la ayuda de Dios he podido superar el miedo a decirte adiós, hoy siento una libertad que hace mucho tiempo ya no sentía, hoy estoy tratando de reivindicarme con las personas que ofendí sin que se lo merecieran y hoy estoy con las ganas y la intención de encontrar un amor de verdad, un amor que no me reste si no que me sume, alguien capaz de compartir mi felicidad y hacerla más grande, alguien que no me pida que cambie, alguien que pueda ser parte de mi vida y que sea capaz de sentirse feliz al verme rodeada de otras personas que me amen, alguien que no me pida renunciar a nada por amor.

Autor: Sunky