La moda es ser egoísta y aun así hay personas que buscan enamorarse, que contradicción…

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A veces siento que me perdí una parte importante de la historia, y me imagino que quizás me sucedió algo parecido a aquellas películas en las que congelan a una persona para despertarla decenas o centenas de años más tarde, y es que aún recuerdo como de niña mis padres me contaban de cómo se conocieron y de cómo se prometieron amarse por siempre, añore desde entonces esa manera de ver las cosas, en donde las personas son más importantes que los objetos, y sus convicciones y sentimientos más importantes que su apariencia, donde la gente hacia valer su palabra y no eran necesarios tantos papeles para recordarle a alguien que se había comprometido ya sea a pagar o a permanecer al lado de su pareja, y en ese mundo había menos personas malas que buenas, y digo esto porque no fue hace tanto que mi idea de la vida era esa.

Sin embargo, como si hubiese sido abducida y puesta en un mundo completamente contrario, en cuanto llegue a mi adultez descubrí una realidad completamente ajena a la que me habían contado, aprendí por las malas que hay muchas personas que solo buscan beneficiarse a ellas mismas, que la confianza es algo que se encuentra en extinción y que ahora solo basta con que alguien “te lata” para meterse en la cama juntos, parece ser que en este mundo los sentimientos y las promesas de fidelidad son cosas anticuadas que solo estorban “para el disfrute de la verdadera felicidad”, y que el valor de las personas cambio de sus corazones y sus mentes a sus bolsillos y cuentas bancarias, porque quien tiene dinero puede comprar amigos, pareja e incluso remodelarse el cuerpo a como se quiera tener.

La honestidad y la fidelidad de la que tanto hablaban mis padres, a la que tanto valor le daban, ahora parece ser un acto de estupidez de unos cuantos osados que se niegan a cambiar, porque todos los demás se aprovechan de quienes aún conservan estos valores tachándoles de idiotas e inocentes. Vivo en un mundo donde quieren hacerme creer que los buenos  son tontos y los malos son las personas exitosas, donde el dinero es lo más importante y después de eso tener sexo, y todo lo demás no importa, y sinceramente quizás son una idiota e inocente como la mayoría dice, pero yo no siento que el dinero y tener sexo me den la felicidad que estoy buscando, llámenme tonta si quieren, pero yo creo que mis padres tenían razón, porque a esos que se consideran los exitosos del momento nunca les he visto brillar los ojos de ilusión como los que tenían mis padres al mirarse y al recordar los tiempos cuando se conocieron.

Pueden decirme imprudente, tonta, loca y aferrada, y puede que tengan algo de razón en esas afirmaciones hacia mí, porque soy consciente del mundo que me rodea y aun así busco el amor en este mundo egoísta y superficial, y quizás soy una persona anticuada que se niega a seguir la corriente cuando esta no está a favor de mis ideales, y aún con las probabilidades en mi contra sigo mirando hacia enfrente con un aire de esperanza, porque estoy convencida de que en este mundo que a mi manera de ver es decadente puede existir alguien buscando lo mismo que yo, alguien que aún se conmueva con la idea de amar por siempre a una sola persona, alguien que quiera entregarse por completo, yendo en contra de todo pronóstico, incluso se la razón misma, solo por el placer de vivir un amor real, algo que ya no suele pasar.

Autor: Sunky