Puedes mentir todo lo que quieras, pero tu mirada siempre me confesará todo.

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Fuiste tu el que me enseño sobre la desconfianza, fuiste tu el que me enseño que hay personas que no tienen ni un poquito de vergüenza y que son incluso capaces de mirarte a los ojos cuando te están diciendo una mentira de la que incluso ya te diste cuenta, fuiste tu el que incluso yo teniendo las pruebas en mi mano te enfrascaste en no aceptar lo que habías hecho, fuiste tu quien lleno mi vida de tristeza, de rencor y de sufrimiento y al mismo tiempo fuiste tu quien me enseño a reconocer una mentira incluso si la persona que tienes frente a ti te jura por Dios, por su vida, o por su madre misma, porque es obvio que todas esas personas no tienen valor para ti, eres un soberbio egoísta que crees que puedes seguir mintiendo toda la vida, y que crees que el fin justifica los medios.

Pero nadie que se respete aunque sea un poquito sería capaz de poner a su madre en boca de todos, nadie juraría por quien le dio la vida sobre una mentira, nadie excepto las personas que ya están podridas por dentro, personas vacías de toda muestra de cariño que no sea hacia consigo mismos, por eso me aleje de ti, porque no tenías nada que ofrecerme, y aunque económicamente nunca me falto nada como sueles repetirlo tantas veces, no solo de pan vive la gente, no soy alguien incapaz de valerme por mi misma, yo no quería quien me mantuviera, si no quien me amara, y preferiré mil veces trabajar al lado de esa persona que me ame y me trate con respeto, de aquel que me valore realmente, que no hacer nada al lado de un poco hombre como tu eres.

Y si, eres un poco hombre, porque no puede ser hombre alguien que carece de respeto por si mismo, alguien que transfieras sus propias palabras, alguien que incluso viendo las pruebas de su inmundicia es incapaz de darte la cara, eres un cobarde que se escuda en las mentiras, y para lo único que eres bueno es precisamente para eso, pero incluso con algo de tiempo hasta a un mentiroso como tu se le termina agarrando la medida, y simplemente puedo decirte que estoy harta de ti, no te creo absolutamente nada, y lo único que quiero es que me des todo el espacio posible, el único sueño que me queda que seas capaz de cumplir es precisamente el no volverte a ver, así que si en verdad me llegaste a apreciar aunque sea solo un poco, en nombre de eso te pido que te largues por fin y desaparezcas de mi vida, porque incluso como recuerdo eres malo.

Así que espero que te quede claro, no te creo, pero tampoco me interesa si has cambiado, no quiero volver a saber de ti, no quiero volver a verte, porque el simple hecho de encontrarme contigo me hace recordar aquel pasado tan deprimente que intento superar, y esa culpa mia por no haberte dejado mucho antes, por haber sucumbido ante el morbo de querer demostrarte en tu cara tus mentiras y falsedades, todo con el simple fin de verte aunque sea una sola vez reconocer que me habías fallado, pero ni siquiera eso pudiste darme, el único momento donde pudiste reivindicarte aunque fuera solo un poco era en el momento justo antes de dejarte, si tan solo hubieras sido lo suficientemente hombre para reconocerlo y decirme en la cara que fuiste un cerdo que nunca se mereció mi cariño, pero como dije aun eso poco era demasiado esperar de ti, lárgate de mi vida que aquí ya no te cree nadie.

Autor: Sunky