No me faltaba dinero papá, me faltabas tú.

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No pienso reclamarte por haberte separado de mi mamá, sé que muchas veces las cosas no funcionan y que no se debe necesariamente a que alguno de los dos sea malo, simplemente que desde un principio se eligió mal, supe de mi madre que te fuiste de la casa cuando yo tenía apenas 2 años y en realidad soy incapaz de recordar tu rostro por mi cuenta, te conocí por las fotos que me enseñaron en las que me abrazabas cuando era pequeña.

No puedo evitar sentir una amarga tristeza al mirar en aquellas fotos como es que me mirabas como se en verdad me amaras, parecía cierto, parecía un hecho, sin embargo, los hechos desmintieron rápidamente aquella hipótesis sobre lo que podrías haber sentido por mí, como dije no pienso criticar la decisión de ustedes de separarse, pero ¿también te separaste de mí?, ¿Qué fue aquello que te hice tan grave que no pude volverte a ver durante toda mi infancia?

Estoy consciente de que de vez en cuando recibía alguna carta tuya y que mes con mes mandabas a mi madre dinero para ayudarle con mis gastos, pero ¿es eso lo único que necesita una hija?, ¿no recuerdas la cantidad de veces que te pedí que llegaras a mi cumpleaños?, ¿y todas las veces que me prometiste que asistirías el día del padre?, yo tenía muchas ganas de verte, pero también quería que formaras parte de mi vida, aunque fuera de manera ocasional, pero nunca hubo tal acercamiento.

Tuve que vivir la edad más complicada de mi vida sin el apoyo emocional que podría venir de ti, sin un solo consejo, y es que aunque te lo pidiera ¿de que serviría?, si apenas me conocías, no sabías nada de mi, nada más allá de lo que te contaba por cartas o por teléfono, así que por experimentado que estuvieras no tendrías una idea clara de mi personalidad o de los problemas que yo podría tener, sinceramente hubo un tiempo donde en verdad me hiciste mucha falta, pero tuve que aprender a vivir sin ti.

 

Sé que pude tener peor suerte, sé que pudiste olvidarte completamente de mí, y nunca enviar ni cartas ni dinero, ni hablarme por teléfono, pero de todas formas no puedo evitar sentirme en completo abandono por ti, ahora vienes y quieres formar parte de mi vida, pero ya soy una adulta, ya tengo una vida hecha.

Ya no necesito de ti, quizás hasta ahora tienes tiempo para mí, pero ahora soy yo la que no quiere hacerte un espacio en la agenda, te agradezco lo que hiciste por mí, pero te veo más como un benefactor que un padre, y cuando lo necesites te devolveré el favor, te enviaré una carta y algo de dinero para que te ayudes con tus gastos, pero no esperes amor de mi, ya que nunca me enseñaste a amarte.

Autor: Chivy