Me enamoraste sin decir nada.

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Son las palabras el medio por el cual estamos acostumbrados a expresarnos, y muchas veces asumimos que en una relación necesitamos siempre tener un tema de conversación, pensamos que los momentos de silencio pueden llegar a ser incómodos muchas veces o incluso un signo fehaciente de que no existe una conexión, que no hay puntos en común suficientes para concordar y conectar con la otra persona, en pocas palabras se cree que si el silencio se prolonga demasiado entre dos personas que se están conociendo es muy probable que algo no este bien, que no sean el uno para el otro a fin de cuentas, que lo mejor es conocer a alguien más.

Yo soy un ejemplo de alguien que pensaba de esa manera, pensaba que necesitaba escuchar frases hermosas o halagos hacia mí, pensaba que necesitaba escuchar muchas veces un te amo para convencerme de que la persona frente a mi era especial, pero a pesar de haber encontrado algunos hombres que me repitieron eso hasta el hartazgo, solo era de la lengua para afuera, no había intención en sus palabras, no eran convincentes de alguna manera y nunca había podido conectar con nadie en verdad hasta que te conocí.

Siempre quise conocer a alguien que mirándome a los ojos me dijera ¡Te amo!, pensaba que necesitaba escuchar esas palabras y que en su tono de voz, en su mirada vería reflejada la verdad, me daría cuenta de si estaba frente a esa persona que había esperado toda mi vida o si era algún farsante más que solo quería acostarse conmigo para después desaparecer de mi vida, todo puede pasar en los caminos del amor, y las cosas rara vez salen como las esperamos, porque no fue lo que dijiste aquello que me reafirmo que éramos el uno para el otro, fue en un silencio prolongado donde comprendí que eras el hombre que siempre había buscado.

Fue en ese momento en que las palabras terminaron sobrando, donde el silencio se apoderó del momento, y lo que para algunos pudo convertirse en un incomodo silencio eterno, para nosotros fue una experiencia de disfrute, fue la situación perfecta para entender que estábamos conectados, que las palabras no eran necesarias, que solo necesitábamos estar uno al lado del otro para sentirnos satisfechos, y enormemente felices, es muy padre escuchar que te digan hermosa, o que eres el amor de su vida, pero para mi fue inolvidable esa emoción que me hizo erizar la piel, el saber que hasta cuando habíamos dejado de hablar seguíamos transmitiéndonos cosas, que el silencio era una herramienta más para expresarnos y en ese silencio comprendí que me había enamorado de ti, por eso digo que tu no necesitaste palabras, cuando las dijiste aun no me habías convencido, sin embargo me enamoraste en un momento en el que no dijiste nada.

Autor: Sunky