Nadie puede nadar dos veces en el mismo rio.

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Los recuerdos de aquellos momentos tan hermosos me hicieron titubear, y solo se necesita un momento de debilidad para cometer un error, y es que en realidad dar un paso hacia atrás es retroceder, no importa como lo pongas regresar nunca debería de ser una opción, y es que las personas pueden perdonar pero nunca olvidan, y cuando se agredió fuertemente a uno de los dos aunque no quieras, aunque te resistas, los recuerdos llegan y cuando lo hacen te rompen el corazón, te hacen desconfiar, te frenan de tal forma que no se puede avanzar, porque eres incapaz de dejar todo lo demás en el pasado y tiene su lógica, porque si fueron los buenos recuerdos del pasado lo suficientemente fuertes como para volver, los sentimientos negativos tampoco se quedan atrás fácilmente y pueden ser el motivo para dejarse una vez más.

No creo que las personas deban de ser victimas de sus errores, por eso creo que todos siempre podemos volver a empezar, y volver a empezar significa hacerlo con personas nuevas, desde una nueva perspectiva, mirando un horizonte desconocido para ti, esa es la única manera en la que puedes comenzar de cero, es la única forma en la que puedes reinventarse, es la única manera de avanzar dejando lo demás en el pasado, dándote a conocer nuevamente con alguien que no sabe nada ti más que lo que le vas contando a través de esa historia en la que ambos se van descubriendo, esa es para mí la única forma viable de “volver a empezar”.

Sin embargo muchas veces puede caerse en la tentación de regresar con alguien con quien por alguna razón las cosas terminaron mal, pero que en su tiempo tuvieron cosas muy hermosas de esas que uno disfruta recordar, y una vez fuera de la relación nos olvidamos casi siempre de las cosas malas que tenía aquella relación, perdemos la objetividad y comenzamos a idealizar algo que definitivamente no debió ser tan bueno, porque de haberlo sido no hubiera terminado jamás, pero nos gusta auto engañarnos, nos gusta ponerle sal a la herida y eso mismo fue lo que me pasó, porque regrese con alguien que me había engañado, alguien que me fue infiel y que traicionó nuestro pacto de respetarnos, si me hubiera terminado primero antes de haberme engañado quizás no le hubiera guardado tanto rencor, pero fue precisamente su acto de querer engañarme, de decirme “mi amor” o de acostarse conmigo después de haber estado con la otra incluso el mismo día aquello que me partió el corazón en mil pedazos.

Sin embargo debo de aceptar que tuvimos algo especial, algo muy lindo que él en su momento no supo valorarlo, y apelando a aquellos momentos el insistentemente trataba de convencerme para darle una oportunidad más, y me mantuve fuerte todo lo que pude, pero llego un día en el que necesitaba sentir el calor de un abrazo tierno, necesitaba sentir cariño y él había estado tocando a mi puerta durante tanto tiempo que decidí intentarlo, estoy consciente de que ambos nos esforzamos porque las cosas funcionaran de nuevo, por reavivar la llama, porque esa magia naciera de nuevo, incluso volvimos a ir con las mismas personas a los mismos lugares en los que tuvimos nuestros mejores momentos, tratamos de revivir esa magia volviendo a hacer aquello que en su tiempo fueron nuestros mejores momentos.

Pero nadie puede nadar dos veces en el mismo rio, y lo mismo aplica para todo lo demás, así como puedes ir el mismo 22 de septiembre a bañarte en aquel rio al que fuiste el año pasado, acompañado de las mismas personas, comiendo incluso lo mismo y tratando de hacer exactamente lo mismo que aquella vez las cosas no serán igual, así como el agua que lleva el rio una vez que pasa no la puedes volver a sentir, porque nunca podrás bañarte dos veces con la misma agua en un rio, la vida también cambia, aunque sean cosas insignificantes nunca nada será igual, y mucho menos cuando hay una espina clavada en tu corazón recordándote a aquel que te la clavo, no hay esfuerzo humano que pueda contra eso, porque lo vivido no se puede borrar, ni volver a vivir.

Por eso es importante disfrutar del momento, estar conscientes de lo afortunados que somos cuando estamos bien, valorar a las personas que nos quieren y que tenemos a nuestro lado, porque nadie puede bañarse en el mismo rio dos veces.

Autor: Sunky