No existe relación perfecta, pero existen unas que a pesar de los problemas te dejan la certeza de querer permanecer.

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Me cuesta trabajo creer que exista una relación en la que nunca se viviera un disgusto, una diferencia, un problema o una carencia, muy por el contrario de lo que siempre nos hicieron creer, que el amor debería ser prácticamente perfecto, que lo difícil era encontrar a la persona elegida, y si bien es cierto que es complicado reconocer a aquella persona que puede ser un buen compañero, creo que lo realmente difícil comienza en el momento en que sus miradas se encuentran, en el momento en el que toca chocar contra todas esas ideas erróneas de que después de ciertos problemas el amor siempre acaba con un “y vivieron felices para siempre”, el para siempre no existe, el para siempre es una exageración que muchas personas esperan y es gracias a no tener esto claro que tiran a la basura relaciones que pudieron ser para toda la vida.

Las personas decimos estar conscientes de que la vida no es un cuento de hadas, pero rara vez actuamos en consecuencia de saber eso, porque esperamos maravillas extraordinarias por no decir imposibles de otro mortal igual que nosotros, ¿Cómo podemos esperar tanto de alguien si no somos su equivalente?, me reconozco defectuosa en muchos aspectos, pero he aprendido a quererme de la forma en la que soy, he aprendido a lidiar conmigo misma, con mis excesos y mis carencias, y tengo por claro que la persona que este a mi lado tampoco puede ser perfecto al igual que yo no lo soy, sin embargo debo aceptar que me costo algo de tiempo aceptar esta realidad, creía que el amor nos convertía en mejores personas, pero en verdad no es así, somos tan buenos como podemos ser con o sin amor, el amor solamente apela más a nuestra mejor cara, pero no nos transformamos al momento de amar.

No he cambiado desde el momento en que nos conocimos, soy la misma de antes, aunque debo aceptar que soy más alegre gracias a tu compañía, y quizás eso sea lo que el amor realmente hace con nuestras vidas, quizás no nos convierte en mejores personas, pero nos permite compartir la felicidad, y al sentirme feliz por lo que te alegra y tu igual se podría decir que somos doblemente felices, aunque esto también aplica con las emociones negativas, ya que tu dolor y tus preocupaciones me afectan tanto como si fueran mías, es por eso que ahora entiendo que lo realmente hermoso del amor es precisamente esa situación en la que nos permite compartirlo todo, apoyarnos en los momentos de dificultad, y alegrarnos en los buenos días, saber que no tienes que enfrentarte al mundo sola, aunque a veces tengamos que enfrentarnos entre nosotros.

Lo nuestro dista mucho de ser perfecto, esa es la verdad, pero a pesar de eso no cambiaría ninguno de los momentos que hemos vivido juntos, porque hasta en los peores momentos no deseaba estar en otro lugar, incluso cuando nos peleamos y nos llegamos a enojar tenía muy en claro que era algo pasajero, que el amor que sentía por ti era mucho más fuerte y que cualquier discusión la podríamos superar hablando y diciendo lo que sentíamos, me da mucho gusto que no nos rindiéramos en el camino, me da mucho gusto saber que eras quien estaba buscando aunque paradójicamente termine comprendiéndolo mucho tiempo después de haberte conocido, lo que tenemos quizás no sea la mejor historia romántica del mundo, pero es la nuestra y es lo suficientemente bella como para no quererla cambiar por ninguna otra.

Autor: Sunky