No valías ni el daño que me hice para hacerte pagar por tus infidelidades.

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Hay personas que sencillamente son capaces de sacar lo mejor de nosotros, personas que él siempre hecho de su compañía nos brinda fortaleza e inspiración, personas que con solo abrazarte te hacen sentir protegida, y que cuando te prometen algo sabes que así será, y que en el peor de los casos si no se llega a dar no será por falta de esmero de esa persona si no por situaciones adversas que no pudo controlar, hay personas que son luz en nuestras vidas y hacen que el amor que somos capaces de sentir por ellos y por nosotras mismas se vea multiplicado por cientos de veces, es una bendición cuando tienes la suerte de encontrar a alguien así en tu vida.

Pero también existen por otra parte personas que son todo lo contrario, personas que se llegan a volver tan repulsivas que el simple hecho de traerles a la mente ya te hace daño, esas personas son capaces de sacar lo peor de ti, incluso de llevarte a situaciones insólitas que nunca te hubieras imaginado, son capaces de llenarte de su inmundicia a tal grado que si no te alejas pronto de ellas puedes terminar olvidando la belleza del mundo en el que vivías, esas personas son obscuridad para nuestras vidas, y hay que aprender a reconocerlas lo más rápido que sea posible para alejarnos de ellas, porque tienen la manía de no querer soltar a su presa, tienden a llenar a las personas de dudas, de miedos, de tristezas, y cuanto más tiempo permaneces con ellas más te convencen de que la vida esta podrida, que todos son como ellos, y que incluso ellos son de lo mejorcito entre toda la porquería.

Yo tuve la desgracia de encontrarme con un hombre así, y peor aún de enamorarme de él sin pensarlo mucho, ya que parecía una persona cualquiera, alguien con virtudes y defectos, pero en realidad se mente estaba corrompida, era un hombre que aunque te podía jurar en la cara lo mucho que te amaba por la espalda te estaba dando la puñalada, era alguien tan perverso que me hizo confiar en él tanto que comenzó a confundirme y a enfrentarme con la gente a la que en verdad le importaba, me separó de todas las personas a las que les tenía confianza, a quienes podía recurrir en caso de una emergencia o de algún problema, todo para crearme una dependencia hacia él, porque sabia que su falsa fachada no sería eterna y que en algún momento me daría cuenta de que solamente me usaba.

En un ataque de despecho al darme cuenta de que me fue infiel quise darle donde pensé que más le iba a doler, pensé darle un golpe directo a su ego, y acostarme con el amigo de él en quien más confiaba, para después hacerle llegar yo misma las pruebas de mi infidelidad con su amigo de la infancia, y aunque logre asestarle un golpe certero, fui yo quien resulto más dañada, porque para poder hacerle daño tuve que ponerme a su nivel, y ese era demasiado por debajo a lo que yo había experimentado antes, después de eso desparecí de su vida, y supe que si le llevo su tiempo recuperarse, pero en mi han sido más grandes las heridas, porque me termine prostituyendo por una venganza, termine acostándome con dos personas que no se lo merecía, con una por un amor ciego infundado y con otra por un odio que no supe dejar ir en su momento.

Por eso hay que tener cuidado con las personas que dejamos entrar en nuestras vidas, debemos de ser muy cuidadosas al momento de elegir de quien nos vamos a enamorar, porque muchas veces resulta que para hacerte justicia terminas cayendo tan bajo como ellos, y para quien no esta acostumbrada a estar entre la mierda es algo difícil de superar, a fin de cuentas, ellos ya saben como salir de ahí porque toda su vida han vivido entre esa suciedad. y si alguna vez te encuentras a alguien que no merece la mínima pena, simplemente aléjate de ahí, no pierdas tu tiempo tratando de hablar con él, tratando de hacerle pagar, porque, aunque logres tu cometido de hacerle sufrir, a fin de cuentas, tu sufrirás más.

Autor: Sunky