No te habla porque no le interesas, te ignora porque hay alguien más, ¿entendiste o le sigo?

0
2590

¿Cómo puedo decir que me engaño, cuando yo misma era alcahueta de sus mentiras y trataba de justificarle todo el tiempo?, ¿Cómo puedo perdonarme a mi misma si fui su cómplice al momento de hacerme daño y tratar de destruirme?, la verdad no entiendo como un sentimiento puede llevarnos a hacer cosas tan absurdas como atentar contra uno mismo solo con el afán de tener a alguien contento, no entiendo como se puede ser tan ciega y estúpida como fui, y sobre todo no entiendo como pudo durarme esas estupidez tanto tiempo.

Para mi los amigos son unos ángeles que muchas veces no nos merecemos, porque si bien la mayoría se mantienen al margen de lo que hacemos y se limitan a aplaudirnos cualquier cosa que digamos que queremos hacer, hay unos cuantos, muy pocos por cierto, que tienen el valor de decirnos lo que realmente piensan aunque nos enojemos con ellos, tienen el valor de preocuparse en serio por nuestro bienestar a tal grado que aun sabiendo que corren el riesgo de ser agredidos o apartados por nosotros, no nos dicen lo que queremos escuchar, si no más bien lo que necesitamos saber, son esos amigos aquellos que más hay que valorar, porque aun cargando con sus propios problemas son capaces de hacernos reflexionar sobre los nuestros.

Son unas personas valientes que no son capaces de formar parte de nuestra auto destrucción, nos dicen nuestras cosas a la cara y nada es más importante que tratar de protegernos de nosotros mismos, yo tuve la suerte de tener a alguien de ese calibre a mi lado, insistiendo, diciéndome en cada oportunidad el error que estaba cometiendo, tratando de abrirme los ojos, tratando de hacerme ver siempre en la dirección correcta por más que me negaba a hacerlo, porque en el fondo ya sabia la verdad, pero mientras no la viera podría seguir negándome a reconocerlo.

Le pedí que me dejará en paz muchas veces, pero me ignoraba y me seguía procurando con tal de hacerme ver la verdad que para todos era obvia menos para mi, aguanto que le dijera muchos insultos, que le dijera que se limitara a vivir su vida y no se metiera donde no le llamaban, pero me ignoraba porque sabia que si me abandonaba en ese momento estaría completamente sola y en camino a una destrucción peor a la que ya me enfrentaba, al final termine haciéndole caso, solo bajo el juramento de que después de eso me dejaría en paz, y termine enfrentándome a esa verdad que de alguna manera ya sabía, pero que había estado evitando, hay veces que se necesita alguien con el valor de decirte las cosas como son, de frente, aunque duela, hay veces que nosotros perdemos la objetividad y se necesita de un amigo que nos la devuelva.

Autor: Sunky